sábado, 17 de octubre de 2009
sin título
A veces amanece una con las tenazas del azar al cuello, las fuerzas abandonan el impacto de los nuevos días/y nos parece un laberinto la vida/un sin sabor, una salida/a veces amanece tan limpio, que el sol se desparrama por el paisaje que captura sin afán, la ventana de mi cuarto, se siente libre y sin afanes, el camino se reanuda sin pausa, todo florece, todo es caricia, es la danza de la vida
