Me dormí esperando la lluvia de estrellas. Me sentia tan cansada como ansiosa. Por eso resulta medio mágico e inexplicable que a la una y media de la mañana me despertara de pronto y sin mediar pregunta me precipitara a la ventana del cuarto para tragarme la noche y su insondable oscuridad.
Al cabo de un rato de observar el cielo entre azúl y negro salpicado de estrellas y planetas comenzó la danza mas alucinante ante mis ojos. Se desprendian del cielo estrellas fugaces de toda intensidad y duración en el espacio. A veces caían hacia el cerro y otras en diagonal a la ciudad y se perdian a lo lejos en medio de los edificios más altos. Me sentí feliz. Recordé ese sueño recurrente a través de mis casi cincuenta años donde observo cada constelación girar de izquierda a derecha seguida de dibujos y arabescos que forman las estrellas y luceros que poco a poco se van desprendiendo mientras una voz en off, de un ser desconocido me dice que observe y vea bien, para que pueda traducir el mensaje.
Obviamente al despertar no puedo recordar con la nitidez del sueño los símbolos y el supuesto mensaje pero si se me ha quedado en la memoria genética esa sensación de ser partícula del cosmos, polvo de estrellas y un sentimiento de agobio por lo que sucede en mis narices con la naturaleza me invade, como destruimos nuestro nicho y nos destruimos entre todos, partículas del mismo todo....una impotencia me asficia.
Esa noche de diciembre del 2009 en medio de esos recuerdos de mi sueño tuve la oportunidad de ver dos rombos anaranjados que giraban sobre si, uno más grande abriendo camino en la oscuridad y otro más pequeño que lo seguía solicito, como el hijo guiado. Fue facil detectar que no se trataba de estrellas fugaces, pues estos objetos giraban sobre si y avanzaban de derecha a izquierda dibujando circulos más grandes. Al cabo de 30 segundo o un poco más y de no ser escuchados mis ruegos para que se acercaran hacia mí, estos dos "objetos no identificados" se perdieron velozmente hacia arriba en sentido contrario a la lluvia de estrellas que continuo su danza hasta las 5 de la mañana que el frío me hizo refugiar en las cobijas y me venció el sueño. Como dice la canción de Pedro Guerra " la lluvia nunca vuelve hacia arriba. Habia observado por segunda vez en mi vida objetos no identificados que traen el mensaje: no somos los únicos en esta inmensidad de universo, tenemos que cuidar lo que sustenta nuestra vida y la de esos otros que por no conocernos no podemos afirmar que no existen...
Foto en licencia Creative Commods de Daffy Duke: http://farm1.static.flickr.com/253/462004918_0af603827d_t.jpg
