viernes, 29 de enero de 2010
Que me convoca tu voz
Escucho tu voz y me quedo paralizada. Cuantos dias y lunas esperando... ahora me pregunto que me convoca tu voz, alli adentro, donde no se miente, donde las palabras toman una dimensión distinta, se vuelven sentir.
Que encrucijada. Ya no se si escucharte o verte sea lo que debe seguir. Estas y otras reflexiones asaltaban mi mente cuando sonó el telefono: era su voz, su saludo, la duda, me asaltó pero esta vez algo no se movió. La ansiedad no llegó a la mitad del pecho. El desgaste parece tomar posesión de la esperanza.
Me pregunto una y otra vez: que me convoca tu voz distinto a la incertidumbre.
Que encrucijada. Ya no se si escucharte o verte sea lo que debe seguir. Estas y otras reflexiones asaltaban mi mente cuando sonó el telefono: era su voz, su saludo, la duda, me asaltó pero esta vez algo no se movió. La ansiedad no llegó a la mitad del pecho. El desgaste parece tomar posesión de la esperanza.
Me pregunto una y otra vez: que me convoca tu voz distinto a la incertidumbre.
